Formulario de acceso






¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí

Sindicación

Estadísticas

Usuarios: 12
Noticias: 27
Enlaces: 1
Visitantes: 72396
¿Don Diablo? PDF Imprimir E-Mail
Calificación del usuario: / 4
MaloBueno 
Escrito por Akbal   
jueves, 06 de septiembre de 2007

Imagen activa"La puerta se cerró detrás de ti y nunca más volviste a aparecer...", cantaste cuando me perdiste de vista. El vestido rosa en la piel amulatada, los ojos saltones y vivarachos, los dientes pequeños y la sonrisa franca que transforma todo tu cuerpo, camina de prisa hacia el teléfono. Descuelgas y marcas un número, el mismo que marcas todos los días, como una costumbre o una necesidad de platicar lo que te sucede, porque...

 - ¿Sí? Buenodigaprontoloquequiereporqueyotengohartoquihaceeer -te responde alguien cantando un trabalenguas que ya conoces. Sonríes y mientras habla suspiras con tu aliento a chicle de tutifruti.

 - ¿Dondiablo? -le dices al fin.

 - Al... ¿quién habla?

 - ¿Eres tú, mana?

 - ¿Quién... quién habla? -vuelve a preguntarte la voz aindiada como la tuya, mientras yo busco una hoja limpia dónde anotar mientras te escucho.

 - Yo -le dices con cinismo.

 - Pero , quién jijos es yo.

 - Pus, yooo.



 
- Oh, ya. Cuelgo ¿eh? quién es.

- A ver, adivinadivinador -bromeas como bromeas cuando te pido café y llamas a la puerta, bromeas como si todos tuviéramos la obligación de saber quién eres.

- Ah, ya. Eres Gerarda.

- No que.

- Sí que. Eres Gerarda.

- No soy Gerarda. Soy Ingrid. Soy Nancy. Soy... -te cambias el nombre y te pones los de mis personajes. Te han gustado siempre. Siempre te han encantado.

- No cierto, que. Eres Gerarda, la Pelona... ¿ya ves? ya te reístes.

- Sí-i, soy Gerarda ¿cómo lo supistes, mana? -continúas riéndote con tus diminutos dientes blancos.

- Ay, tú, mensa, pa' qué mihablas... ay, y todavía te ríes: ji-ji-jí.

- Y tú ¿eres tú?

- Míala, pus ton’s quién, míala, te digo...

- Es que'stoy sola -le dices mirando alrededor sin ver más que libros y papeles, papeles y libros que nada te importan. Tú y mis papeles, tú en mis papeles. ¿Qué harás con ellos cuando no estoy?- Oyes...

- Qué.

- ¿Por qué no sales un ratito?

-No que. Pa'qué quieres quentre la patrona y a luego...

- Poco te regaña.

-Poco no. Tú porque tu patrón tá reloco y ni encuenta se da... -te dice insultándome, pero tú sabes que no es cierto y me defiendes, yo sé que me defiendes.

- ‘Ora, nomás no me lo ‘fendas ¿eh? que conmigo es retebuena gente. Además, a ti quetimporta, poco tu patrona nostá...

- Oh, ya, pa’quétenojas. Oyes...

- Qué.

- Pus, tú, qué, pa'qué mihablas -te dice porque a ti ya se te había olvidado para qué le hablabas.

- Aaah, sí. Es que ti tengo que contar algo.

- Pero púrate, ves quel patrón y la patrona ya no tardan en llegar -te dice, pero a ti no te importa si yo regreso. Le haces esperar, no llevas prisa. Estiras, aprietas, deformas el chicle en tu boca violeta. El polvo en los muebles también te espera. Una bomba explota entre tus muelas.

- A que ni te cuento, mana.

- Qué, cuéntame, ¿qué te pasó?, ¿Por qué no salistes el domingo?

- Pérate, orita te digo... no comas ansias, ¿qué no ves questoy retemocionada?

- A que ya volvió Luis'n.

- Poco sí.

- Tú, pues, te pregunto a ti si ya volvió.

- Ah, no sé-e. Yo te digo questoy retemocionada por otra cosa. Adivina.

- Oh, pus si no me dices, 'tonces qué mimporta. Cuenta ya, o cuelgo.

- Mírala, pérate pues'n; ah, qué desesperancia la tuya. ¿Sabes con quién jui el domingo? -y tu corazón se agita y mi corazón también, ahora todo el mundo sabrá que tu... y que yo... -pus jui a bailar... ah, perora sí adivina nomás con quién.

-Mi'a namás, canija, pus con quién juistes.

- Pus con el patroooón -y la boca se te llena al pronunciarlo y la mirada te brilla y mientras masticas con la boca abierta, tu amiga se queda sin aire. Lo disfrutas tanto, la lengua sube, la lengua baja, la lengua esquiva tus dientes compuertas, truena otra bomba en la otra sección de muelas.

- ¿Tas loca, pelona? Ya te dije que buscaras otro patrón. Ese que disques escritorio, nomás te quiere ver la cara de guaje; no seas taruga, mana, salte pronto dia'i. Además, dicen quesos ni pagan-muy segura te dice, como si ella supiera los meses que te debo.

- No seas así, mana, cuáles mañas. 'Ta bien que cuando no es escritorio, sí me paga. Como, ¿no te digo quel domingo, quién sa' como quién amaneció y hasta bailar minvitó? -ya no te acuerdas como quién amanecí ese día, pero hasta tú misma dijiste que parecía un gran bailarín. Bailamos... -y bailamos toda la nochi, tú. Hasta si mi 'cabaron los zapatos.

- ¡Jíjole, condenada! Ya caistes en su trampa. Oyes...

- Qué.

- ¿Y cuánto ti debe todavía?

- Cerquitas de los dos meses.

- ¡Yaaa! ¿y así lo sigues aguantando? Pus qué mosca le picó parinvitarte.

- Pus yo crioqui la de Resortes o la de Tin Tan... si baila retesuave, mana. Nomás 'bieras visto, ni parecía escritorio.

- ¡Yaaa! ¿diveras? Me cai que tu patrón es bien raro; quesque 'ora de bailarín... ¡jíjole! Oyes, ¿y escritorio de qués?

- Seeepa. Veces ni trabaja, perotras, nomás loves a'i metido en el cuarto ese, pero eso sí, mueli que mueli, que le traiga esto, que le traiga lotro.

- Pero qué, ¿tú, no has leido lo que escribe?

- Nah.

- Oyes, y 'orita onstá.

- A'i -señalas hacia afuera como si ella supiera dónde me encuentro. Tus ojos comienzan a ir de un lado para otro, sudas un poco, miras los papeles del escritorio, los tomas -oyes... mira, te voyaler algo.

- Nooo. Lo mejor nos 'stá oyendo.

- Nah. Si no te digo quihoy amaneció con la pata de perro, porque nomás amaneció y se salió quién sa'pa dónde.

- A ver si no un día amanece como el Hombre ese de Araña y lo ves a'i pegado al techo -te dice como si me conociera.

- Bueno, a'i te va, fíate: "...e l el si sil en ci o... El silencio re reboz a y zo zo bra a mi tad de la no chi. Los oí dos ti zumban como grillos disconsolados, si lamentan y ti abruman il alma..." Oyes ¿qués abruman, tu?

Lees mis líneas sin entender lo que dices, pero ya no lees para ella, sino para ti y tu boca se abre y se cierra y el chicle se amolda a tus muelas, ya no te estorba para hablar, saboreas las últimas gotas de saliva dulce, lees como si fueran tuyas las palabras, como si tus manos las hubieran creado, tu voz ya no es la misma, tu voz es mi voz, tus ojos se dejan atrapar por mis líneas y te liberan del exterior.

- "...sirenas de ambulancias, ladridos, susurros y sollozos te socavan sin esperanza. Pasa callada la noche, sin viento sin luna; esperas, dormitas, conoces todos y cada uno de los ruidos de tu cuarto: la mosca suicida, la grieta helada, la respiración agitada y el ritmo de tu brazo acariciando la hoja..."

La saliva se te anuda en la garganta. Buscas los ruidos con tu mirada, tu brazo acaricia el papel y la pluma escupe palabras, pero tu voz ya no se escucha, miro lo que miras. Eres parte de mi historia... Soy tu escultura de goma de mascar.

- ¡Pelona! ¿me oyes, canija? Gerarda, 'mbre, questán por llegar los patrones -te dice. Pero ya no la escuchas -jíjoles, mana, ¿qué te pasó?, ya te dije que te salieras de a'i, vasacabar igual de loca quel... ¿bueno?... no me dejes así; míala, tú, babosa, 'ora verás... cuando hables yo te voy a colgar así ¿eh?... ¿bueno?... ¡bueno!... te doy hasta tres ¿eh?, si no cuelgo. Una... dos... ¡tres!...

Todo el silencio se queda del otro lado. Y tú, te quedas con el auricular incrustado en la oreja mirando los papeles. Tu brazo es el mío. Mi brazo es el tuyo. Recuerdo que bailamos ¿o bailé solo? Yo reflexiono, tú contemplas el auricular, tus ojos parecen juntarse cuando lo bajas poco a poco sin dejar de mirarlo, cuelgas con rapidez y luego despiertas... y yo despierto, y con coraje rompo las notas que acabo de escribir.

 
 
 
 

Modificado el ( domingo, 24 de febrero de 2008 )
 
< Anterior

Encuestas

¿Qué deseas ver en este sitio?
 

¿Quién está en línea?

Hay 11 invitados en línea
Copyright © 2012 TuMiedoYa donde el terror será tu compañero. All rights reserved.
Creado por Kromagnon